
El estudio elaborado por 40dB para la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans, Bisexuales, Intersexuales y más (FELGTBI+) revela que, en el último año en España, una de cada cuatro personas trans ha sido agredida física o sexualmente.
Los datos del informe Estado del Odio LGTBI+ 2024 indican que el 26,70% de la muestra ha sufrido agresiones y el 35,60% acoso.
Los prejuicios y sesgos inconscientes tienen graves consecuencias: el estudio demuestra que el 37,80% de las personas trans han sido víctimas de discriminación.
Ante esta realidad, la representante de la Comisión Ejecutiva de la Federación Estatal LGTBI+, Marta Alonso, ha exigido “la aprobación urgente del Pacto de Estado contra los discursos de odio hacia los grupos vulnerables, que llevamos años reclamando junto a otra decena de entidades que trabajan por los derechos humanos”.
Aunque ha habido avances a nivel legal, estos cambios no se reflejan en la realidad de las personas trans, ya que casi la mitad del colectivo, el 47,5%, se encuentra en riesgo de pobreza.
El 25% de las personas trans ingresan menos de 1.000 euros mensuales y tres de cada diez tienen baja intensidad laboral, trabajando una media de tres meses al año.
Además, las personas trans enfrentan el doble de contratos temporales en comparación con la población general, y el 50% ha experimentado situaciones de sinhogarismo.
El sinhogarismo, la pobreza y la exclusión laboral no son casualidad, sino el resultado de estos sesgos.
Al igual que el resto de la población, la comunidad trans necesita trabajar para vivir dignamente; sin embargo, sigue enfrentando procesos de selección en los que es rechazada por barreras invisibles, pero reales.
Para mejorar esta situación, la Federación Estatal LGTBI+ creó la iniciativa Yes We Trans, una plataforma que conecta a personas trans en búsqueda de empleo con empresas que requieren personal.